“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” Isaias 9:6 (RVR 1960)
“Así brilló la pálida estrella para los pastores profetas; sin embargo, atravesó la noche, y llegó donde, envuelto en tierno amparo, se hallaba el niño de Belén, el heraldo humano del Cristo, la Verdad, quien había de aclarar al entendimiento oscurecido el camino de la salvación mediante Cristo Jesús, hasta que a través de una noche de error alborearan los rayos de la mañana y brillara la estrella guiadora del ser.” Mary Baker Eddy








