“…Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.” Lucas 11:28 (RVR 1960)
“Para constatar nuestro progreso, debemos saber dónde están puestos nuestros afectos y a quién reconocemos y obedecemos como Dios. Si el Amor divino se nos hace más cercano, más amado y más real, la materia se está sometiendo al Espíritu. Los objetivos que perseguimos y el espíritu que manifestamos revelan nuestro punto de vista, y muestran lo que estamos ganando.” Mary Baker Eddy








