“Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.” I Juan 4:21 (RVR 1960)
«Los ricos en espíritu ayudan a los pobres en una gran hermandad, teniendo todos el mismo Principio, o Padre; y bendito es ese hombre que ve la necesidad de su hermano y la satisface, buscando su propio bien en el ajeno.» Mary Baker Eddy








